miércoles, 21 de agosto de 2013

¿Cómo podré perdonar?

*Texto leído en una página que no recuerdo, pero que llegué a copiar en word para la posteridad. Texto que bien o mal me está ayudando a superar ciertas cosas, y que ahora comparto con ustedes a manera de extracto. Prometo que si vuelvo a encontrar la página lo copio todo, dénme tiempito*

*¿Cómo podré perdonar?

 Alguien te ha herido. Eres consciente de lo que ha ocurrido y de cómo te sientes, comprendes lo que sentía la otra parte y, hasta cierto punto, le excusas. Pero, aun así, hay algo que ha estado mal y tú le reprendes por ello. 

 Ahora bien, ¿dónde encontrar el poder y la voluntad para perdonar? ¿Temes que no sea posible, y que las cosas no van a volver a estar como antes? ¿Pretendes que todo dependa de la otra persona? Tú únicamente perdonas, si el otro se excusa humildemente y hace que te sientas gloriosamente generoso. ¿No dependerá, más bien, de lo generoso que te muestras hacia el otro?.


 Es el amor el que nos proporcionará un poderoso motivo para perdonar. Si amamos a alguien, no lo abandonaremos. A los seres queridos no podemos arrojarlos por ahí como un trapo viejo. Perderlos es como si nos cortaran un dedo. Podremos sentimos furiosos con ellos y creer que el perdonar va a ser difícil y doloroso. Pero también sabemos que, a la larga, nos va a doler mucho más el perder su amor. Relaciones, familias, amigos. 

 Muchos de nosotros hemos aprendido a perdonar cuando éramos niños. Lo hemos aprendido con nuestros padres y nuestros cuidadores a los que amábamos y necesitábamos. Ahora somos grandes, pero tenemos que seguir aprendiendo cosas nuevas. Siempre cometemos fallos y equivocaciones. La experiencia de ser amados y perdonados sigue ayudándonos a crecer y a convertirnos en personas amables.

 Ya hemos aprendido que los adultos tampoco somos perfectos. A veces admitimos nuestras equivocaciones y nos perdonamos. Esto nos acerca más unos a otros; nos sentimos más seguros. Pero puede ocurrir que, por cualquier razón, hayas aprendido mal esta lección en la niñez. No estás convencido de que el amor pueda curar la herida. Te cuesta confiar y te cuesta perdonar. Si este es tu caso, necesitas hablar de ello con alguien. Nunca es tarde para aprender nuevos caminos hacia el amor.

***

Y tú, sensual lector, ¿qué opinas? 

10 comentarios:

  1. Asuuu últimamente estás reflexiva, pero bien… sea lo que te tenga así recuerda que todo pasa y lo mejor es tener buena actitud ante la vida.
    Respecto al texto creo que más me ubico en tus 3 últimas líneas, necesito hablar con alguien.

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    1. He experimentado el "todo pasa", estoy bien. Ahí vamos :D

      Agradezco a la vida el haberme puesto a Maribel en el camino, con ella converso y me siento mucho mejor.
      Saludos Marceduardo!

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  2. Sabes que has perdonado a alguien, no cuando has olvidado la ofensa, sino cuando eres capaz de recordarla sin dolor.

    En otras palabras, el perdonar es cambiar tu interpretación de aquello que te ofendió y no verlo como una ofensa sino como una experiencia, de la que incluso puedes haber sacado algún aprendizaje para el futuro.

    Para mí, personalmente, no siempre es fácil perdonar. Antes lo era, pero varias personas volvían a cometer los mismos errores, me sentí burlado y me fuí endureciendo. Eso llegó a su límite hace unas semanas, pero justamente ayer en la noche me animé a pedirles perdón a dos personas a quienes había ofendido y me dieron una gran lección de perdonar. Esa es la prueba de que alguien verdaderamente te importa: si puedes vencer tu orgullo y solicitar el perdón o si estás dispuesto a darlo si acaso te lo piden, pero genuinamente y sin cóleras guardadas o desánimos de que el lazo no vaya a ser como antes de la ofensa.

    Saludos Fiorella.

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    1. En mi caso, ahora perdono con bastante facilidad, y he desechado recuerdos y cosas malas de mi vida para abrir paso a -se podría decir- una nueva yo. Y como dicen por ahí: olvidado y perdonado, yo igual. Todo simple.

      shalud! digo saludos :P

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  3. Hola Fiorellita. Muy buena reflexión. Muchas veces cuesta perdonar, sobre todo, cuando la sucedido no tiene justificación alguna.

    Pero guardarse el rencor y el odio, al final, envenena el alma y uno es el que se lleva esa carga. Para que una situación se revierta, ambas partes tienen que ceder. Una en admitir que la fregó y la otra en dejar el orgullo y perdonar. Pero no es fácil, eso es cierto.

    Te mando un abrazo muy grande.

    LUCHO

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    1. Y llevar esa carga es horrible, créeme u_u

      gracias, Lucho!!! Saludos!

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  4. Hay que saber perdonar, depende, y no hacerlo así nomás por las huevas

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    1. Claro, es cierto. A veces dicen "te perdono" pero recuerdan la herida siempre...

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  5. ps si fiorella uno simplemente dice ya te perdono pero en realidad lo dice de boca para afuera en esas personas me incluyo yo por que soy muy rencorosa y nunca olvido pero ahora me di cuenta q debo perdonar con sinceridad

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    1. Como dije por ahí, antes yo era de esas personas. He aprendido a perdonar con sinceridad y hoy en día no guardo rencores ni de mi niñez, ni de ahora.

      Besos amiga!

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